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LA MIRADA VERTICAL
nº104
Miquel Galmes, nacido en Barcelona
en el 1937, lleva 50 años, casi toda su vida, inmortalizando escenas y convertiéndolas en arte.
Con sólo 17 años, capturó su primer bodegón con una cámara que ganó en un concurso de pesebres, una Univex de bacalita negra de rollo 120 y tamaño del negativo 4x6, y, un año después, sus padres, durante un viaje de la firma Gevaert, le compraron una Voiglander “Vitessa” de paso universal con la que tomó muchas instantáneas, entre ellas, la que ilustra la portada de nuestra revista.
Posteriormente, realizó retratos por encargo a sus compañeros de la mili y, mientras estudiaba en el Institut del Teatre de Barcelona, fotografió a actores conocidos de la época hasta que abrió su primer estudio de retrato en el 1962.
Seguidamente, trabajó durante 8 años en el departamento profesional de Kodak donde impartió cursos de fotografía y en el 1972, además de fundar l’Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya, organizó Technofot, la primera asesoría técnica de fotografía de España. Un año después, abrió su segundo estudio, iniciando una intensa época en la que combinaba su gran dedicación a l’Institut con su trabajo como free-lance. Asimismo, la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen (FEPFI) le nombró Maestro Fotógrafo Honorario en el 2003, título merecido para un profesional que ha demostrado que una buena fotografía no pasa de moda a pesar del largo tiempo transcurrido desde su toma.
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