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Robusta y precisa
Precisión y robustez son dos lecciones más que esta apetecible compacta tiene bien aprendidas. Todos sus mandos y dispositivos son de fácil manejo y lectura y de una precisión ejemplar, que hacen del conjunto un disfrute constante para la captura de imágenes. Ese goce también se traslada incluso en condiciones adversas de luz y sin necesidad de recurrir a su flash, el cual es de agradecer que salga cuando se le solicite y no de un modo automático. Todo ello aumenta el grado de la fotografía creativa. En este sentido, una palanquita, ubicada en la parte izquierda del objetivo, nos ofrece tres alternativas o posibilidades para trabajar: automático, manual y macro.
Destaca especialmente la posición “automático” donde, si recurrimos al menú, se ofrece un enorme abanico de posibilidades. En él hallamos una gran variedad de programas que cubren la práctica totalidad de las necesidades de modo de escenas: retrato, paisaje, nocturna, fuegos artificiales, contraluz, etc.
Los resultados que se obtienen en cada una de esas formas de trabajar son sorprendentes. A ello, sin duda, contribuye de manera decisiva dos apartados importantísimos. Por un lado, su objetivo, del que hasta ahora no habíamos hablado, y que ha sido confiado a un mítico nombre como es el de Leica (nombre del que se deja constancia en la parte frontal inferior de la cámara), dotado de gran angular de 28 mm y una f2.8 y provisto de un zoom óptico de 4x, unas cifras que equivaldrían aun 28-112 mm en términos de una cámara de paso universal. Sin duda, hay que agradecer la sabia decisión por parte de Panasonic de conservar este sistema óptico del anterior modelo.
Y por otro, su sistema Mega OIS, un eficaz estabilizador óptico de imagen que neutraliza todos aquellos agentes negativos que inciden en la obtención de una imagen borrosa. Según reza en el capítulo de virtudes, dicho sistema es capaz de detectar y corregir el más insignificante temblor de nuestra mano para compensarlo y lograr una imagen clara y nítida, tal y como muestran parte de las imágenes que tomamos
durante este test en la plácida población francesa de Colliure.
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