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lunes, 06 de diciembre de 2004 |
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Si en muchísimas fotografías sabemos que tenemos que iluminar con mucha pericia, cuando hablamos de superficies metálicas, la perfección en la iluminación debe ser nuestro objetivo. En estos sujetos es donde la palabra fotografía alcanza su máxima expresión ya que el fotógrafo debe “dibujar” el sujeto con la luz.
En esta toma quise enfatizar el sujeto creando un fondo totalmente negro donde el grifo es el único protagonista.
Toda la iluminación está basada en cajas de luz lineales y no podemos hablar de una luz principal. Tan sólo utilicé un foco más potente en la luz lateral, situada a la derecha, para que la fotografía tuviera una “lectura”, un punto de partida, y para que la iluminación no fuese “plana”.


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