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La óptica Carl Zeiss Vario-Sonnar de gran luminosidad (f2.0 en 28 mm y f2.8 en 200 mm) está dotada con un anillo para el control manual del zoom con lo que la longitud focal se puede ajustar con precisión desde los 28 mm hasta los 200 mm (equivalencia en 35 mm). El extremo angular de 28 mm y la apertura de f2.0 son características muy valiosas que dotan a esta cámara de una gran versatilidad para las tomas en interiores que se echaba de menos en la F717. Junto al anillo del zoom encontramos otro para el enfoque en modo de foco manual. En la parte derecha del conjunto óptico encontramos diversos controles como la apertura del flash interno, la selección de modos de flash (automático, sincronización lenta, ojos rojos, forzado), el control de bracketing, el de modos de medición, el de modo de enfoque macro y el selector de disparo nocturno “NightShot” o encuadre nocturno “NightFraming”.
Justo detrás del flash retráctil está situada una zapata que nos permite la instalación de una unidad de flash externa. También en la parte superior del objetivo, a ambos lados de la palabra Sony, está situado el emisor de láser del sistema exclusivo de esta marca "Hologram Autofocus", mediante el cual al sujeto a fotografiar se le ilumina con haz de láser para asistir a la función de autofocus.
En la parte trasera se encuentra el visor TFT de 1.8" con sus 134.000 píxeles con un rico contraste, que cumple su cometido perfectamente incluso en situaciones de mucha luz. Junto a éste, el botón “MENÚ” activa el sistema de menú en pantalla, fácil de navegar y muy bien organizado. El sistema de menús mantiene los elementos clásicos en las cámaras Sony, pero la presentación está mejorada. El usuario se mueve a través del mismo mediante un mando tipo “joystick” situado en la parte trasera de la cámara y navegando un par de veces por el mismo enseguida se hace fácil su manejo.

Además del LCD, la Cybershot DSC-F828 cuenta con un “viewfinder” electrónico (EVF) con ajuste dióptrico que se activa mediante un conmutador situado junto al LCD. La verdad es que Sony podría haber puesto un sensor que activara el EVF al acercarse la cámara a la cara, evitando la incomodidad de tener que cambiar manualmente entre LCD y EVF, pero ésta es una sugerencia que sin duda tendrán en cuenta para modelos posteriores.
El EVF cumple su cometido a la perfección, no llega a ofrecer la nitidez y el detalle del sistema SLR tradicional, pero a cambio ofrece la versatilidad de poder navegar por los menús en pantalla, la revisión de las imágenes almacenadas en las tarjetas y recibir mucha información sobre la imagen, lo cual no deja de ser útil en días de mucho sol. La misma información que se muestra en el LCD posterior se muestra a través del EVF. Y desde luego, comparado con otros “viewfinders” electrónicos del mercado, que son incapaces de mostrar el color y el detalle de la imagen en toda su plenitud, el EVF presente en la Cybershot DSC-F828 los supera ampliamente ofreciendo una muy buena resolución y unos colores muy vivos.

El comportamiento de esta cámara a la hora del disparo es realmente sólido. Desde que se enciende hasta que se puede hacer el disparo pasa escasamente un segundo y medio. En modo de disparo “single shot” se pueden obtener imágenes al ritmo de una cada 3 segundos, y además tiene 3 modos de ráfaga diferentes: Speed Burst, Framing Burst y Multi Burst. En el modo Speed Burst como en el Framing Burst se pueden capturar aproximadamente 3 imágenes/segundo con la diferencia que en el modo Framing Burst es ligeramente más lento, pero muestra una vista previa de las imágenes mientras son capturadas, permitiendo ajustar el encuadre si por ejemplo es un sujeto en movimiento, mientras que en el Speed Burst el visor queda negro mientras se realiza la captura. El modo Multi Burst permite capturar 16 imágenes a intervalos predefinidos de 1/30, 1/15 o 1/7.5 segundos colocando todas dentro de un solo frame de 1 megapíxel.
El autofoco es realmente rápido y consistente, incluso en las situaciones de luz más difíciles gracias a la ayuda del láser del sistema Hologram AF, e incluso es posible en enfoque en la más absoluta oscuridad combinando la asistencia del láser en el autofoco con la función “NightFraming” que utiliza un haz de infrarrojos, imperceptible para el ojo humano, para 'iluminar' la escena y mostrar a través del visor el sujeto a encuadrar.
Aunque el sistema de autofoco de la Cybershot DSC-F828 es muy efectivo, la cámara también ofrece un ajuste manual del enfoque que se activa mediante un conmutador situado en la parte lateral del elemento óptico. El enfoque se ajusta mediante un anillo en el objetivo y la cámara asiste al usuario ampliando la imagen en el visor 2x para que se perciban los detalles críticos e indicando cuando la medición coincide con la del propio sistema de autofoco de la cámara cambiando el color del icono de foco manual.
Otra de las particularidades de esta cámara es que es la primera de Sony que incluye la posibilidad de guardar las imágenes en formato RAW. Las imágenes pueden ser luego procesadas mediante el software de Sony que se distribuye con la cámara logrando imágenes de muy alta calidad. El único problema consiste en que si se pretende disparar bastante y guardar en formato RAW, hay que ir dotado de cantidades astronómicas de almacenamiento ya que cada imagen puede llegar a pesar hasta 17 Mb y puede tardar hasta 13 segundos en procesar la imagen.
Una función interesante en la DSC-F828 es que soporta el estándar PictBridge. Esto permite conectar la cámara directamente a una impresora que soporte PictBridge para imprimir directamente una imagen desde la cámara. Un estándar más que se va abriendo paso para quedarse en el siempre cambiante mundo de la fotografía digital
Como en toda cámara, lo que realmente importa es la calidad de imagen. En este sentido, la Cybershot DSC-F828 no decepciona. Las imágenes realizadas en exteriores con luz natural están bien expuestas y colores saturados. Como en otros sensores de muchos megapíxeles, la miniaturización del sensor termina generando algo de ruido en las zonas de sombra, pero no llega a afectar la calidad final de la imagen de un modo apreciable. El flash interno se comporta con calidad incluso a distancias de casi 5 metros, obteniendo imágenes bien expuestas, pudiéndose colocar unidades más potentes en la zapata de flash presente en la cámara si fuera necesario. El objetivo zoom 7x dota a la cámara de una gran versatilidad y su luminosidad permite realizar fotos 'a pulso' donde otras cámaras de esta categoría hubieran requerido un trípode.

Como conclusión podemos afirmar que la Sony Cybershot DSC-F828 vale hasta el último céntimo de su precio, tanto por su excelente factura como por el objetivo zoom 7x de Carl Zeiss, el excelente rendimiento incluso en situaciones de poca luz y por la calidad de las imágenes que se consiguen. Es una buena elección si se busca una cámara digital de gama alta que dé buenos resultados en cualquier situación, y que además con un sensor de 8 megapíxeles no corre el riesgo de quedarse obsoleta a corto plazo.
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