|
Página 2 de 3
Estoy convencida de que la fotografía digital es un prodigioso avance tecnológico que simplifica notablemente los procesos fotográficos y abre un campo insospechado de posibilidades expresivas y creativas.
Pero hay que tener en cuenta que la digitalización nunca sustituirá en modo alguno el que quizás sea el elemento esencial para la obtención de buenas fotografías: el ojo humano, es decir, nosotros mismos porque si no sentimos ni transmitimos, nunca existirá una buena imagen, sea analógica o digital.
Estoy ilusionada porque es la época más interesante de la fotografía después de muchos años de profesión. En mí se ha producido una revolución espectacular y a partir de ese momento nada ha sido igual, sino todo lo contrario. Después de acoplarnos a esta nueva y apasionante etapa profesional y de haber incorporado dos retocadoras en el estudio (algo impensable para mí hace un año), nos vamos organizando, distribuyendo el trabajo, aprendiendo a delegar y sobre todo a trabajar en equipo.
Desde que utilizo las nuevas tecnologías siempre estoy ansiosa por enfrentarme a retos mayores. La creatividad en la fotografía digital es inagotable y sobre todo enriquecedora. Siempre hablo desde mi experiencia personal que puede ser parecida a la de algunos compañeros y muy distinta a la de otros.
Pero hay algo en común en todos los profesionales que conozco respecto a la fotografía digital: los que siempre destacaban y trabajaban bien se han proyectado de forma extraordinaria. El que no haya experimentado el cambio que empiece a meditarlo porque sólo con el esfuerzo se progresa y, sin duda alguna, nos conduce al éxito.
|