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· Negativo color
Densidad: Como en el negativo en blanco y negro, situamos la densidad de los tonos medios en la zona media de la curva donde el grano y el velo afecta menos.
Contraste: El negativo color no admite tantas variaciones en el procesado, por lo que no podemos "exponer para las sombras y revelar para las luces" tan fácilmente como en blanco y negro. La exposición para las sombras, no muy lejanas de los tonos medios, quema algo las luces, por lo que hay que trabajar concienzudamente el copiado.
Color: Al sobreexponer ligeramente, hacemos algo más denso el negativo y damos más viveza a los colores.
Por tanto, la idea con el negativo color es sobreexponer ligeramente para dar más detalle a las sombras. La posible pérdida de detalle de las luces podemos compensarla al obtener las copias.
· Diapositiva color
Hay dos usos tradicionales de la diapositiva en color. La imprenta y la proyección. La diapo debe ser muy densa y con mucha saturación para que la pérdida sufrida durante la larga distancia que va del proyector a la pantalla se note menos. En imprenta, la densidad y alta saturación permiten impresiones más brillantes y coloristas.
Densidad: Preferible siempre alta, por tanto mejor subexponer que sobreexponer.
Contraste: La diapositiva siempre tiene una curva característica más empinada que el negativo, lo que supone que abarca más densidades en el eje de densidades y menos exposición en el de exposiciones, lo que se traduce en menos latitud. Por lo que, a no ser con escenas de bajo contraste, lo normal será siempre que haya que sacrificar una de las partes.
Color: La diapositiva exagera la desaturación de los colores al sobreexponerlos, por lo que es preferible subexponerla.
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