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Carta de Manuel Rocca Vargas
Ayer mismo me comentaba un amigo, diciendo ¡no comprendo cómo en este país, la persona que genera el trabajo, refiriéndose a un fotógrafo o artista, encima no es pagado!
Esta es la realidad, este amigo mío se estaba refiriendo a una exposición de fotografías en la que el artista, cuyo nombre prefiero ocultar, había tenido que pagar por todos los gasto de materiales y montajes de las fotografías e incluso el transporte de la misma. A cambio había obtenido un espacio para exponer, es decir un espacio público (que pagamos todos los ciudadanos) y un pequeño catálogo tipo folleto, pagado también con dinero público. Claro yo inmediatamente le pregunté ¿Es profesional el fotógrafo? A lo que él me respondió, aún no pero espera serlo algún día.
De esta manera resulta claro que no se pueda crear bienestar social,
es contradictorio con la apuesta que soporta el gobierno de creación de
puestos de trabajo e igualdad social. Este tipo de acciones solo crea
malestar social y precariedad en todos los ámbitos culturales además
del desanimo de las futuras generaciones que de seguro apuestan por
profesiones más estables y lucrativas.
Si estudiamos la cadena de las diferentes profesiones, llegamos a la
conclusión de que hay una serie de personas que gracias a ese fotógrafo
ganan su sustento, como son; el diseñador del catálogo, la imprenta,
el guarda de seguridad, el transportista, el mismo curador del museo o
sala de exposición, en definitiva todos gracias a ese artista,
excepto el propio artista.
La pregunta es obvia ¿Porqué las instituciones abusan de los
artistas, en nuestro caso fotógrafos, si al fin de cuentas esta es
nuestra profesión?
Resulta ridículo que las instituciones hablen de fomentar las artes
plásticas, en este caso la fotografía, cuando la política de creación
de puestos de trabajo es tan contradictoria.
¿Qué ocurre? ¿Acaso la fotografía tiene que ser amateur forzosamente?
Bajo mi punto de vista la mejor forma de fomentar un arte, en este
caso la profesión de un fotógrafo, es a través de una profesión bien
renumerada donde las nuevas generaciones vean sus metas y aspiraciones
logradas, en definitiva crear riqueza y no menguar las aspiraciones de
los futuros fotógrafos, Todos esos miles de aspirantes a fotógrafos que
gracias a las administraciones publicas no podrán ejercer una profesión
tan apasionante como la de la fotografía.
Manuel Rocca Vargas
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